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3.250 de cetățeni români au părăsit Spania

España supera por primera vez los 47 millones de habitantes, el mayor aumento desde 2008, con una notable subida de inmigrantes entre la población residente. En cambio 3.250 ciudadanos rumanos se han dado de baja en el censo.


España afronta la crisis del coronavirus reforzada desde el punto de vista demográfico al haber sumado 392.921 habitantes en 2019, según se desprende de las cifras provisionales de población a 1 de enero de 2020 que ha publicado esta mañana el Instituto Nacional de Estadística. El crecimiento poblacional se sostuvo el año pasado gracias a la llegada de cerca de 750.000 inmigrantes y supera por primera vez los 47 millones de habitantes en las cifras de población a 1 de enero, destaca el INE. El país no registraba un crecimiento tan elevado desde el año 2008, cuando se gestó la anterior crisis y entonces España ganó 570.333 habitantes.


Los habitantes en España aumentan en 392.921 personas durante 2019 y eleva el total hasta 47.329.981 personas a 1 de enero de 2020.

La subida demográfica confirma dos recientes tendencias poblacionales españolas:

  • Por una parte, la recuperación de la llegada de inmigrantes (748.759), permite al saldo migratorio anotarse casi medio millón de habitantes (451.391) y se consolida como el motor de crecimiento poblacional en el país a las puertas de la crisis del Covid-19.

  • Y por otro lado, la diferencia entre nacimientos y fallecimientos ahonda en el terreno negativo (57.146 personas) y consolida los rasgos de envejecimiento y baja natalidad de España.

Estadística señala que el crecimiento se atribuye a población de nacionalidad extranjera, "ya que la de nacionalidad española se redujo". Tras aportar más de 395.000 habitantes a lo largo del pasado año, la población extranjera en España alcanza los 5.235.375 residentes. Supera así por primera vez desde 2013 la barrera de 5 millones.


La esperanza de vida en España aumentó el año pasado cuatro décimas, hasta los 83,6 años. En los hombres se situó en 80,9 años y en las mujeres alcanzó los 86,2 de media.

Ruman@s, la segunda minoría nacional


Entre la población extranjera que ha aumentado el INE muestra que el mayor aumento proviene de la emigración venezolana (39,8%). El país sudamericano pasa por una crisis económica y política que ha provocado un éxodo poblacional que según Naciones Unidas puede subir hasta los 6,5 millones de venezolanos este año. Los siguientes mayores crecimientos los aportan otros dos países americanos: Colombia (31,3%) y Honduras (29,4%). Pocos de los 15 países que conforman el cuadro de principales nacionalidades del INE registran retrocesos. En concreto, tres y con bajas caídas: Ecuador (–1,3%), Rumanía (–0,5%) y Bulgaria (–0,3%).


La población marroquí sigue siendo el contingente extranjero censado más alto en España, con 761.122 residentes, un 6,6% más que a fecha de 1 de enero de 2019. A continuación, pese al descenso de este último censo, los residentes rumanos son el segundo mayor grupo y sus 666.936 nacionales casi equivalen a toda la población del municipio de Zaragoza, la quinta ciudad española más poblada. En tercer lugar se sitúan los británicos, cuyos 300.987 residentes —un 5% más que hace un año— viven en gran parte el arco mediterráneo y los territorios insulares.


Los datos publicados hoy difieren sensiblemente de los que el INE publicó en abril del padrón continuo, que arrojaban una población total de 47,43 millones frente a los 47,32 millones de las cifras provisionales de este lunes. Fuentes del organismo oficial explican que la diferencia entre ambas es similar a la que se da entre el paro registrado del SEPE y el de la EPA. "La cifra de población es aproximada, tiene como base los datos del padrón, pero también las estadísticas de migraciones y la estimación de flujos de población tanto dentro como fuera de España". Desde el INE explican que las cifras aportadas hoy son las que se tienen en cuenta a efectos de estadística, mientras que en el ámbito administrativo, a la hora de repartir ayudas públicas, las administraciones regionales y locales se fijan en el padrón continuo. La cifra más real y exacta, señala Estadística, se encuentra a medio camino entre ambos indicadores.



¿Dónde están los niños?


En España la natalidad sigue en caída libre. Los datos indican que el país tiene la natalidad más baja desde que hay registros y rebaja el saldo de población española en el último año: España notificó un saldo vegetativo negativo, es decir, hubo más muertes que nacimientos según los datos provisionales del INE del año pasado.


En 2019 nacieron 13.007 niños menos que en 2018. En total, se registraron 359.770 nacimientos el pasado año, lo cual supone un descenso del 3,5% respecto al año anterior. Es la cifra más baja desde hace más de cuatro décadas. Un saldo vegetativo negativo que, en concreto, se cuantifica en 57.146 fallecidos más que nacidos.


La caída de nacimientos se debe a la disminución de la fecundidad y del número de mujeres en edad fértil. El año pasado las madres tuvieron 1,23 hijos de media, el valor más bajo desde 2001 y tres centésimas menos respecto a 2018. Además, el grupo de mujeres que concentra el 86% de nacimientos, entre los 25 y 40 años, se redujo el año pasado un 1,8%. De 4,85 millones en 2018 a 4,77. Según el INE, "ese rango de edades está formado por generaciones menos numerosas nacidas durante la crisis de natalidad de los 80 y la primera mitad de los 90".


La edad media de las madres se mantuvo en los 32,2 años aunque se observa que la disminución de nacimientos está acompañada por el retraso en la edad de maternidad. De hecho, el número de nacimientos entre las mujeres de más de 40 años ha crecido un 63% durante la última década. El año pasado, el 22,3% de los recién nacidos tuvieron madre extranjera frente al 20,8% del 2018. Además, las madres españolas tuvieron sus hijos a una edad media 2,6 años superior a la de las extranjeras.


2019 fue el quinto año consecutivo en que cayeron el número de nacimientos, desde el repunte en 2014 que rompió la tendencia a la baja de las últimas décadas. También es el tercer año consecutivo con saldo vegetativo negativo desde un leve repunte en 2016. La primera vez que el número de muertes superó al de nacimientos desde 1999 fue el año anterior, en 2015. La mortalidad descendió en 2019, un 2,4% menos que el año anterior. La esperanza de vida aumentó el año pasado cuatro décimas, hasta los 83,6 años. En los hombres se situó en 80,9 años y en las mujeres alcanzó los 86,2 de media.


P. Aguirre | IRPress



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