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El rumano que demandó a Dios

“Dios mío, Dios mío porqué me has abandonado”


Los creyentes, sean de la religión que sean, tienen a lo largo de su vida crisis de fe. Enfermedades, divorcios, sufrimientos o desempleo pueden ser algunas de las razones. Es innato al ser humano. Pero muchos dicen que la fe es la gasolina que hace trascender los obstáculos y permanecer firme en la creencia de Dios.


Cada ser humano enfrenta la adversidad de un modo distinto, pero existe una diferencia entre el creyente y el no creyente: el sentido de la existencia humana. Casi todas las creencias afirman que, tras vivir las pruebas terrenales, será Dios él que recompense con la salvación eterna. Pero mientras que llegué ese momento, personal e intransferible, hay dos casos en la historia que no solo ponen en duda la existencia real de un supremo creador, sino que además le demandan por lo penal alegando incumplimiento de sus deberes. Uno de ellos en Rumanía.



En el Condado de Douglas, en el estado de Nebraska, EE.UU, un senador de nombre Ernie Chambers formalizó una demanda contra Dios acusándole de provocar pavorosas inundaciones, terroríficos tornados y pestilentes plagas en diferentes partes del mundo añadiendo que todo ello genera inmensos sufrimientos aterrorizando a millones de habitantes del planeta tierra. En el escrito del demandante se alega que “el demandado (Dios) ha causado directamente o a través de terceros pavorosas inundaciones, atroces terremotos, horrendos huracanes, terroríficos tornados, pestilentes plagas, feroces hambrunas, devastadoras sequías y guerras genocidas entre otras”.

El senador Chambers en su escrito advierte al juez que antes de presentar su demanda ha intentado encontrarse con Dios en búsqueda de un acuerdo pero que le ha sido imposible localizarlo pues incluso utiliza diferentes nombres, alias y títulos tales como Yahvé, Jehová, entre otras. La demanda finaliza pidiendo al tribunal que le prohíba al demandado continuar con tales acciones.


Como era de esperar, la demanda no tuvo éxito, fue desestimada, y el principal motivo expuesto en la decisión por el juez Marlon Polk fue la falta de domicilio del demandado lo cual hacía imposible su citación. El demandante apeló y la Corte de Apelaciones de Nebraska desechó también el recurso en febrero del año 2008.


Firmado por “Dios” y “San Miguel Arcángel”


Según reseñas de prensa de la época, un funcionario de la Corte dijo que misteriosa y milagrosamente había aparecido sobre el escritorio del juez un sobre con un escrito de contestación de la demanda firmado ‘Dios’ y que esta se resumía Así: “Hice al hombre y a la mujer con libre albedrío, acompañado con la promesa de la vida inmortal, y el libre albedrío es mi regalo mas grande para ustedes.” El documento tenía además la firma de un testigo: “San Miguel Arcángel”. Esto es “yo hice al hombre y lo doté de la facultad de hacer su destino”.


Aquellos escépticos o incrédulos pueden comprobar aquí el escrito original de la demanda:

https://lawprofessors.typepad.com/civpro/files/chambers_v.%20God%20Pleadings.pdf


La demanda rumana


No obstante, hay un segundo intento de judicializar a Dios. El caso antes citado fue tomado como referencia por Pavel Mircea, un presidiario rumano condenado a una pena de 20 años en la cárcel de Timișoara, quien también presentó una demanda contra Dios “por incumplimiento de contrato” que se materializó contra el demandante por abandono, fraude y abuso de confianza entre otros artículos legales correspondientes.


El argumento utilizado en este caso fue que al momento del bautizo se celebra un contrato según el cual Dios se compromete a proteger al bautizado apartándolo del mal, que en el caso de este recluso alegó que no se cumplió al haberlo dejado a merced del demonio que lo indujo a delinquir. Para cubrir los requisitos legales el demandante dio la siguiente dirección para la citación: “Dios, residente en el cielo y representado por la iglesia ortodoxa”.


El juzgado del lugar desestimó la acción citando como referente el fallo del juez de Nebraska y concluyó que Dios al no ser un sujeto de derecho no puede ser demandado.

El corolario de esto es que no podemos culpar a Dios de nuestro mal desempeño en el manejo del libre albedrío, todos tenemos el poder y la capacidad de tomar nuestras propias decisiones y de labrarnos nuestro propio destino.

Dr. House: “Si hablas con Dios, es religión; si él te contesta, es locura”.

¿Es Dios el culpable de lo que está pasando en Rumanía, o somos nosotros mismos en el mal desempeño, en el mal manejo del libre albedrío, quienes en realidad tendríamos que demandarnos?

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